Pitiriasis versícolor: Diagnóstico y tratamiento

Medicina Estética

La pitiriasis versicolor es una micosis, una infección por hongos.

Las micosis superficiales se dividen en dermatofíticas y no dermatofíticas. Dentro de estas últimas está la pitiriasis versicolor. En verano tienen una elevada incidencia.

Para hacer el diagnóstico, además de basarse en la clínica, se aplica el raspado de las lesiones con una cucharilla observándose como se desprenden escamas aglutinadas en forma de lámina. Con la luz de Wood, las lesiones emiten una fluorescencia amarillenta.

Las dermatosis fitoparasitarias son afecciones cutáneas consecuencia de parasitación de hongos; éstos son vegetales que no efectúan el fenómeno de la fotosíntesis.

Forman parte del grupo de las enfermedades más frecuentes que afectan al hombre e incluso se puede afirmar que prácticamente todas las personas a lo largo de su vida la padecerán alguna vez.

Existen tres tipos de micosis humanas superficiales, intermedias como las candidiosis y profundas.

Síntomas

Manchas redondeadas
Cambio de color de las manchas en los distintos meses
Descamación con el roce

El paciente consulta generalmente por manchas redondeadas, marrones en invierno y blanquecinas en verano, localizadas en la parte superior de espalda, hombros y cuello. A veces se pueden mostrar como lesiones pustulosas foliculares en esas mismas localizaciones.

El nombre de esta micosis “versicolor”, hace referencia al cambio de tonalidad que tienen las lesiones en el verano respecto al invierno.

En invierno, las zonas de piel afectas tienen una coloración rosada o marrón y en verano adquieren un color blanquecino, ya que el hongo situado sobre la piel impide que las radiaciones solares pigmenten esa zona y además produce una sustancia que frena la pigmentación.

Causas

El agente etiológico es el pityrosporum ovale. Es un hongo saprofítico, es decir, que vive sobre nuestra piel sin producir enfermedad.

Ya que todo el mundo posee este hongo, la enfermedad no es contagiosa. No se transmite ni directamente ni indirectamente por las escamas que aparecen en las lesiones.

Tratamiento

En la mayoría de los casos con un tratamiento tópico es suficiente. Se indican lavados con sulfuro de selenio los tres primeros días manteniendo la espuma quince minutos. Esto se complementa con aplicación de antimicóticos tópicos como el ketoconazol, miconazol o terbinafina.

Otra opción, tal vez más agresiva, es la administración oral de antimicóticos como ketoconazol, fluconazol o itraconazol que pueden tener efectos secundarios a nivel hepático.

Fuente: cun.es

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