Prevención del aborto peligroso

Prevención del aborto peligroso

Actualidad Médica

Datos y cifras

– Entre 2010 y 2014 hubo en el mundo un promedio anual de 56 millones de abortos provocados (en condiciones de seguridad o sin ellas).
– Hubo 35 abortos provocados por cada 1000 mujeres de entre 15 y 44 años de edad.
– Un 25% de los embarazos acabaron en aborto provocado.
– La tasa de abortos fue mayor en las regiones en desarrollo que en las desarrolladas.
– Según los cálculos, cada año hubo en el mundo unos 25 millones de abortos sin condiciones de seguridad, casi todos ellos en países en desarrollo.
– De ellos, 8 millones fueron practicados en las condiciones que menos seguridad ofrecen, o condiciones peligrosas.
– En Asia se concentraron más de la mitad del total estimado de abortos sin condiciones de seguridad que hubo en el mundo.
– 3 de cada 4 abortos practicados en África y América Latina discurrieron sin condiciones de seguridad.
– El riesgo más elevado de morir a consecuencia de un aborto sin condiciones de seguridad se situaba en África.
– Entre un 4,7% y un 13,2% de la mortalidad materna anual puede atribuirse a un aborto sin condiciones de seguridad.
– En los países en desarrollo, cada año hay alrededor de 7 millones de mujeres que son hospitalizadas a consecuencia de un aborto sin condiciones de seguridad.
– Se calcula que el costo anual del tratamiento de las principales complicaciones resultantes de un aborto sin condiciones de seguridad asciende a $553 millones.
– Los abortos seguros deben ser practicados o secundados por una persona debidamente formada que aplique métodos recomendados por la OMS acordes con el tiempo de embarazo de la paciente.
– Es posible prevenir casi todos los casos de muerte o discapacidad a consecuencia de un aborto mediante la educación sexual, el uso de métodos anticonceptivos eficaces, la práctica de abortos provocados legales y seguros y la atención a tiempo de las complicaciones.

El aborto peligroso se produce cuando una persona carente de la capacitación necesaria pone fin a un embarazo, o se hace en un entorno que no cumple las normas médicas mínimas, o cuando se combinan ambas circunstancias.

Las personas, capacidades y normas médicas consideradas seguras para realizar un aborto son diferentes para el aborto médico (que se realiza sólo con medicación) y del aborto quirúrgico (que se realiza con una aspiradora manual o eléctrica). La capacitación y las normas médicas requeridas para realizar un aborto seguro también varían en función de la duración del embarazo y de los cambiantes progresos científicos y técnicos.

Las mujeres, incluidas las adolescentes, con embarazos no deseados suelen recurrir al aborto peligroso si no pueden acceder al aborto seguro. Los obstáculos para acceder al aborto seguro incluyen:

legislación restrictiva;
poca disponibilidad de servicios;
costos elevados;
estigmatización;
objeción de conciencia del personal sanitario;
requisitos innecesarios tales como:
períodos de espera obligatorios
asesoramiento obligatorio
suministro de información engañosa
autorización de terceros
pruebas médicas innecesarias que retrasan la atención.

Alcance del problema

Según los cálculos de la OMS para 2008, anualmente se realizan 22 millones de abortos peligrosos, de los cuales 47.000 provocan defunciones y más de 5 millones conllevan complicaciones, 3 entre ellas:

aborto incompleto (no se retiran o se expulsan del útero todos los tejidos embrionarios);
hemorragias (sangrado abundante);
infección;
perforación uterina (cuando se atraviesa el útero con un objeto afilado); y
daños en el tracto genital y órganos internos debidos a la introducción de objetos peligrosos tales como varillas, agujas de tejer o vidrio roto en la vagina o el ano.

Se calcula que, en las regiones desarrolladas, por cada 100.000 abortos peligrosos se producen 30 defunciones. Ese número aumenta a 220 defunciones por cada 100.000 abortos peligrosos en las regiones en desarrollo, y a 520 muertes por cada 100.000 abortos peligrosos en el África subsahariana.

Las tasas de mortalidad relacionadas con el aborto peligroso afectan desproporcionadamente a las mujeres de África. En ese continente, la proporción de abortos peligrosos es del 29%, pero las defunciones relacionadas con el aborto peligroso ascienden al 62%.

¿Quién está en riesgo?

Toda mujer con un embarazo no deseado y sin acceso a servicios de aborto seguro está en riesgo de aborto peligroso. Las mujeres pobres tienen más probabilidades de someterse a un aborto peligroso que las mujeres más acomodadas. Las defunciones y los traumatismos son más probables cuando se practican abortos en una fase avanzada del embarazo. La tasa de abortos peligrosos es más alta cuando el acceso a métodos anticonceptivos eficaces y a servicios de aborto seguro es limitado o inexistente.

Complicaciones del aborto peligroso que requieren atención de emergencia

Las principales complicaciones del aborto peligroso que ponen en peligro la vida son las hemorragias, las infecciones y los traumatismos del tracto genital y los órganos internos.

Signos y síntomas

Es preciso realizar una evaluación inicial exacta para asegurar el tratamiento adecuado y el envío rápido de casos de aborto peligroso con complicaciones. Los signos y síntomas críticos de las complicaciones que exigen atención inmediata incluyen:

sangrado vaginal anormal;
dolor abdominal;
infección; y
choque (colapso del sistema circulatorio).

Las complicaciones derivadas del aborto peligroso pueden ser difíciles de diagnosticar. Por ejemplo, una mujer con un embarazo extrauterino o ectópico (desarrollo anormal de un cigoto fuera del útero) puede tener síntomas similares a los de un aborto incompleto. Por consiguiente, es esencial que el personal sanitario esté preparado para realizar envíos de pacientes y disponer lo necesario para su traslado a un centro en el que se pueda realizar un diagnóstico definitivo y dispensar rápidamente la atención apropiada.

Tratamiento y atención

Los tratamientos para complicaciones surgidas de un aborto inseguro incluyen:

– Hemorragia: el tratamiento oportuno de las pérdidas de sangre abundantes es crítico, dado que las demoras pueden ser fatales.
– Infección: tratamiento con antibióticos, junto con la pronta remoción de cualquier tejido embrionario que hubiese quedado en el útero.
– Traumatismos del tracto genital y/o de órganos internos: si se sospechara la existencia de traumatismos, es esencial el rápido envío de la paciente a un centro de atención sanitaria del nivel apropiado.

Acceso al tratamiento por complicaciones del aborto

Los dispensadores de atención de salud tienen la obligación de prestar asistencia médica vital a toda mujer que sufra complicaciones relacionadas con un aborto, incluido el tratamiento de las complicaciones derivadas de un aborto peligroso, independientemente de las normas jurídicas relativas al aborto. No obstante, en algunos casos, ese tratamiento sólo se administra a condición de que la mujer proporcione información sobre las personas que realizaron el aborto ilegal.

La práctica de extraer información de las mujeres que buscan atención médica de emergencia como resultado de un aborto ilegal, y la exigencia legal que obliga a médicos y otro personal sanitario a notificar los casos de mujeres que se han sometido a un aborto, demoran la atención y aumentan los riesgos para la salud y la vida de las mujeres. Las normas de derechos humanos de las Naciones Unidas piden a todos los países que proporcionen tratamiento inmediato y sin reservas a toda persona que solicite atención médica de emergencia.

Prevención y control

El aborto peligroso se puede evitar por medio de:

la buena educación sexual;
la prevención de los embarazos no deseados mediante el uso de métodos anticonceptivos eficaces, incluidos los anticonceptivos de emergencia; y
la prestación de servicios legales de aborto seguro.
Además, las defunciones y discapacidades derivadas de los abortos peligrosos se pueden limitar mediante el oportuno tratamiento de emergencia de las complicaciones.

Fuente: who.int

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