La revolución de la Medicina Antiaging

Medicina Estética

La medicina anti-aging surgió hace unos casi 20 años, de manera conjunta en Europa y Estados Unidos, donde en la actualidad es reconocida y practicada por sus habitantes. Básicamente lo que promueve es la prevención a través de una alimentación saludable, actividad física y una vida alejada del estrés que incorpore nuevas formas de pensamiento y actividades que mantengan una vida tranquila.

La idea es anticiparse a los verdaderos problemas de salud que aparecen a partir de los 35 – 40 años y nada tiene que ver con la cirugía estética, más bien es pluridisciplinar y se interesa por todos los ámbitos de la medicina.

El doctor Gérard Salama, ginecólogo francés y estudioso del tema, escribe en su libro, “Medicina anti –aging, medicina del futuro”, que la longevidad genética máxima está estimada según cálculos científicos en 120 años. Y que se han ganado 25 años de esperanzada de vida, es decir, una de cada dos niñas que nacen hoy serán centenarias.

“El envejecimiento es un proceso natural, que al contrario de la idea común, no se corresponde necesariamente con nuestra edad cronológica, pero puede que se acelere con el modo de vida. Una mujer de 30 años puede tener un cuerpo de una de 50, y los investigadores han evidenciado que los genes solo intervienen en un 25% en nuestra longevidad”, explica.

Al parecer, reflexiona Salama, el conocimiento del proceso de envejecimiento celular permitirá la idea, quizás utópica, de que es posible frenar el deterioro físico. Es más se pregunta, si algún día llegaremos a tratar el fenómeno del envejecimiento como una enfermedad, ciertamente mortal, pero cuyos efectos se pueden demorar. ¿Por qué se envejece? “El proceso de envejecimiento es global, fisiológico y ambiental”, dice.

Para saber cómo está ocurriendo, el análisis del estrés oxidativo es determinante para la prevención y las acciones terapéuticas, así como mantener un equilibrio hormonal será esencial, sobre todo llegando a los 50 años y ni hablar de tener carencias de éstas. Por tanto, envejecer mal no es un destino irremediable, para ello, esta publicación entrega datos y consejos sobre: ¿cómo podemos corregirlo, detectar los primeros signos y a qué edad? ¿Cuáles son los exámenes que se deben hacer y qué tratamientos prescribir? ¿Cómo trabajar la menopausia en las mujeres? ¿Cómo luchar contra las enfermedades crónicas? ¿Cómo gestionar nuestros hábitos de vida? ¿Cuál es la prevención frente a la contaminación alimentario que provoca estrés oxidativo?

Para no entrar en pánico el experto, advierte que un chequeo anti-aging debe ser por medio de análisis clínicos, cuidadoso y en un lugar adecuado con especialistas en el tema, “ya que el consumo a ciegas de suplementos alimentarios o de hormonas puede tener consecuencias muy negativas para el cuerpo y crear o agravar desequilibrios que no existían con anterioridad”. Aconseja prescribir un primer chequeo anti-aging, antes de los 50 años de edad y que sería un examen de salud general y pluridisciplinar que permitirá diagnosticar las causas eventuales de problemas médicos, prevenirlas, y curarlas.

Permite también comprobar el estado del corazón, circulación, pulmones y las acciones que ha producido el estrés en el cuerpo. Para manejar el tema, da algunas indicaciones sobre los exámenes y análisis que contempla este chequeo: – Vitaminas (como B1, B6, B9 Y E) – Numerosas sales minerales – Ácidos grasos esencias y prótidos – Glúcidos – Antioxidantes o de estrés oxidativo – Análisis hormonal general (hormonas sexuales, hipofisiarias, pero también cortisol, insulina y hormona tiroides) – Análisis de los criterios de inflamación – Análisis del metabolismo del azúcar, del ácido úrico y de los factores hepáticos – Análisis de la DHEA y de los marcadores de detección de ciertas enfermedades cancerosas, sobre todo del ovario. – En el hombre, un estudio de detección de la PSA prostética (detección de cáncer de próstata) y de las hormonas masculinas – Test de memorias y neurosensoriales – Ecografías de abdomen y de la pelvis – Mamografía y ecografía mamaria – Examen cardiaco – Escáner de la totalidad del cuerpo Además, entrega datos sobre cómo envejecer más despacio.

La clave estaría en la alimentación. “Es preciso encontrar una alimentación adecuada a los genes, es decir, cercana a lo que ingerirían los antepasados hace 5 millones de años. Frutas, verduras, semillas enteras y pocas proteínas animales”. Entre los alimentos que menciona, por ejemplo, para disminuir los alimentos con índice glucémico elevado, incluir frutas y verduras de color, que aportan en mayor medida antioxidantes: zanahorias (beta-caroteno), tomates, pomelo rosa, papaya y sandía (licopeno), kiwis, (vitamina C), uvas (flavonoides), y las con índice ORAC o poder antioxidantes y anticancerígenos donde están los arándanos, fresas, frambuesas, moras, ciruelas, mango, durazno, verduras de hojas verdes y la clara de huevo. También señala como básicos e indispensables al ginkgo, el jengibre y la cúrcuma.

Para desintoxicar aconseja comer brócoli, coliflor, repollo, bruselas, aunque también ayuda el puerro, el ajo y la cebolla y para protegerse de los rayos UVA y los carcinógenos químicos, está la catequinas presentes en los té verdes y negros. Sobre la leche, dice que es un falso amigo y que si se toma por el calcio es mejor consumir almendras, col, algas y girasol, ricos en calcio y libres de hormonas, vacunas y pesticidas que tiene la leche.

Fuente: Emol.com

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