Mitos y verdades sobre la depilación láser

Mitos y verdades sobre la depilación láser

La depilación láser es una de las técnicas que más han revolucionado el sector de la belleza. Se trata de un tratamiento muy extendido que se realiza en numerosos centros, pero no siempre con el personal cualificado ni con la aparatología más segura y efectiva.

En el presente artículo se aclara todo lo que hay que saber sobre la depilación láser y qué mitos existen detrás de este protocolo médico-estético que solo debería realizarse bajo la supervisión de un profesional cualificado.

La depilación láser consiste en la aplicación de una luz muy intensa y selectiva que tiene la particularidad de atravesar las estructuras de nuestro organismo sin dañarlas y concentrar toda su energía en aquellas estructuras de la piel que tengan el color negro, como la raíz del pelo que está en crecimiento (fototermólisis selectiva). Esta luz produce su destrucción.

“Puede dañar la piel y es menos seguro que otros sistemas tradicionales”

La depilación láser, en manos expertas, es un método seguro que elimina el pelo y no daña la piel. Se basa en el principio de la fototermólisis selectiva, a través del cual se destruyen los folículos del pelo sin dañar las otras estructuras vecinas. También hay que tener en cuenta que la depilación láser no es una radiación que se acumule en el cuerpo, y por lo tanto no tiene consecuencias ni repercusiones sobre la salud general a corto, medio o largo plazo.

“Es igual que otros métodos y no elimina totalmente el vello”

Numerosos estudios demuestran que el láser elimina y destruye el pelo de forma permanente en un alto porcentaje del vello tratado, y en la gran mayoría de pacientes. Solo es necesaria alguna sesión de mantenimiento a largo plazo para acabar de eliminar el posible vello residual que pueda permanecer. Posteriormente el pelo crece más despacio, es más fino, más claro y menos abundante.

“La depilación láser es un tratamiento doloroso”

La depilación láser es un tratamiento suave y altamente tolerado. Solo se nota una leve y pasajera sensación de calor que se atenúa con un sistema de aire frío. En casos excepcionales y de mucha sensibilidad se puede aplicar una crema anestésica local para evitar molestias.

“La depilación láser es un tratamiento caro”

Este método de depilación es más rentable que otros, si lo analizamos en su totalidad. La inversión depende de la extensión de la zona a tratar, pero seguro que es menor que la suma total del coste de todas las depilaciones tradicionales, con el ahorro de tiempo que conlleva.

“No todas las zonas se pueden depilar con el láser, hay que evitar las sensibles”

No es cierto, cualquier zona del cuerpo que tenga el pelo apropiado es susceptible de ser depilada con láser (piernas, ingles, axilas, brazos, espalda, área facial) y es especialmente útil en aquellas zonas donde se producen intolerancias a la depilación tradicional como manchas, foliculitis, quistes.

“El pelo fino o rubio no puede eliminarse con la depilación láser”

Se recomienda siempre hacer una valoración previa del paciente, para verificar si el pelo tiene la carga de melanina suficiente para ser tratado. Siempre que se trata de un vello fino y de color negro o castaño, podrá depilarse con láser, aunque posiblemente requerirá de un mayor número de sesiones por su menor contenido en melanina. Si se trata de un pelo muy rubio o blanco, no se podrá tratar con láser al carecer de melanina.

“La depilación láser es igual en todos los centros”

La depilación láser no es igual en todos los centros. En los últimos años han ido apareciendo espacios que ofrecen tratamientos de depilación láser realizados por personal muy poco cualificado y a precios muy reducidos, al trabajar con una aparatología poco o nada efectiva. No acudir a centros especializados puede llegar a ser contraproducente teniendo en cuenta que, en la depilación láser, hay que adecuar los parámetros del haz de luz al tipo de pelo (negro, castaño, rubio.) y al tipo de piel (fototipo) principalmente para no obtener el efecto contrario, estimulando más el crecimiento del pelo. Un hecho que cada vez es más habitual es que los láseres que utilizan en estos centros produzcan quemaduras o algunos efectos secundarios sobre las estructuras circundantes (como la piel), al necesitar un tiempo excesivo para dar con la dosis adecuada para la depilación.

“No importa si se toma el sol antes de la depilación, el problema es después”

Aunque es conocido que tras la sesión de depilación láser es importante que la zona tratada este bien protegida con protección solar, también tenemos que seguir una serie de recomendaciones previas: no es aconsejable exponerse al sol (ni a las cabinas de rayos UVA) al menos cuatro o cinco semanas previas a la sesión láser ni se pueden utilizar autobronceadores.

“Antes de cada sesión se debe rasurar el vello”

Verdad: antes del tratamiento de depilación con láser debe rasurarse la zona a depilar con cuchilla. No se debe depilar la zona a tratar con técnicas de tracción (pinzas, cera o maquinillas depiladoras), ya que arrancan el pelo de raíz y esto disminuiría la efectividad en el tratamiento (se necesita que el pelo haya salido para que el tratamiento sea eficaz).

Fuente: 20minutos.es

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