Ácido hialurónico para las llamadas patas de gallo

Medicina Estética

Las famosas patas de gallo son arrugas radiales que aparecen en la zona lateral de los ojos, y son causadas fundamentalmente por la contracción del músculo orbicular de los ojos. También puede contribuir a su aparición la exposición solar, y hábitos de vida poco saludables.

Se pueden ver incluso en personas muy jóvenes cuando gesticulan con fuerza, pero en esta fase consideramos que forman parte de la expresividad normal. Normalmente, a partir de los 35 años siguen marcándose especialmente con la gesticulación, pero ya se pueden ver un poco en reposo (sin gesticular). Posteriormente, y de forma progresiva con la edad cada vez son más evidentes y se marcan más en reposo sin relacionarse demasiado con la contracción muscular. En esta fase las arrugas ya se consideran más arrugas estáticas (fijas), que de expresión.

El ácido hialurónico es el mejor remedio para tratar las pequeñas arrugas y acabar con los surcos. Este tratamiento, un gran aliado para el rejuvenecimiento, es el elegido por muchas personas ya que permite un resultado totalmente natural.

Cómo se aplica

La piel de la zona de las patas de gallo se caracteriza por ser muy fina, por lo que la aplicación del tratamiento se puede hacer mediante pequeñas partículas que sirven para inyecciones superficiales. El procedimiento habitual es, en primer lugar, tratar la arruga más marcada e ir tratando el resto. El ácido hialurónico se va aplicando en pequeñas dosis superficiales mediante una técnica lineal, que ha demostrado ser muy efectiva.

Ventajas

– El ácido hialurónico es un elemento propio del cuerpo, ya que es un componente de la piel y un elemento natural de la tez. Éste permite aplanar los pliegues cuando se aplica.
– Permite hidratar la piel, así como estimular la producción de colágeno y atraer el agua.
– A partir de una cierta edad, la piel pierde su capacidad de absorber el agua, por lo que el ácido es de gran ayuda.
– Hay vuelta atrás, ya que sus efectos no son definitivos.
– En función de la persona, el tratamiento con ácido hialurónico tendrá una duración de entre seis meses y un año.
– Es un tratamiento totalmente biocompatible, ya que forma parte de los elementos esenciales de la piel y eso complica que se den reacciones o alergias.

Fuentes: topdoctors.es / epidermos.com

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