Celulitis: Tipos y tratamientos

Celulitis: Tipos y tratamientos

Actualidad Médica

La celulitis es una de las principales demandas de tratamientos en Medicina Estética. Sus causas son variadas y sus tratamientos múltiples y en permanente evolución. El médico estético debe escoger para cada paciente la técnica más adecuada, según las circunstancias.

Se trata de una alteración de las células adiposas caracterizada por afectar a casi todas las mujeres (95%), localizarse en zonas específicas, provocar acúmulos localizados de células grasas y causar un estancamiento de la microcirculación y los líquidos.

Su grado de evolución depende de las vidas metabólicas como la pubertad, menstruación, embarazos, y otros. También se da en hombres, pero con menor frecuencia. La localización puede ser en trocánteres (pistoleras), a todo lo largo de la pierna, abdomen, rodilla, brazos, pantorrillas. Puede llegar a ser dolorosa.

El tratamiento más frecuente es la mesoterapia asociada a técnicas como ultrasonidos, presoterapia, masaje subdérmico, radiofrecuencia. Requiere un mantenimiento habitual.

Existen 3 tipos de celulitis: ¿cómo tratar cada una de ellas?

Existe más de un tipo de celulitis, en concreto 3. Igual que perder peso, mejorar el aspecto de la famosa ‘piel de naranja’ requiere una combinación de elementos: alimentación, ejercicio y tratamientos. Y además, los milagros ‘flash’ no existen, todo requiere su tiempo.

Para entender mejor la celulitis (y poder atacarla efectivamente), deberemos saber que es un tipo de grasa. La grasa es esencial para nuestra salud. De hecho, necesitamos un porcentaje mínimo de ella en nuestro organismo (14% las mujeres, 7% los hombres) para mantener la temperatura corporal, contar con una reserva energética y segregar hormonas.

Hay 2 tipos de grasa

Existen dos tipos principales de grasa (es decir, tejido adiposo) en nuestro organismo: la grasa parda y la grasa blanca.

La grasa parda: El tejido adiposo pardo es el que tienen en mayor grado las personas que están dentro de su peso (normopeso) y tiene como objetivo quemar calorías transformando la grasa en calor. Por eso, muchas de las investigaciones más recientes para combatir la obesidad tratan de buscar la forma de transformar la grasa blanca en parda.

La grasa blanca: Este tipo de grasa es la encargada de acumular la energía que no gastamos. Es nuestra reserva de energía y la responsable de que el ser humano haya sobrevivido durante miles de años. Sin embargo, también es la responsable de los ‘michelines’ y la celulitis.

Hay 3 tipos de celulitis

La celulitis o paniculopatía edemato-fibro-esclerótica (PEFE), como se llama en medicina estética, es el tipo de grasa blanca que más preocupa. 9 de cada 10 mujeres conviven con ella y está causada por diferentes factores: hormonales, vasculares, endocrinos.

Celulitis dura

Es el tipo de celulitis que afecta fundamentalmente a mujeres jóvenes. La piel es dura al tacto y difícil de pellizcar (y si lo haces, puede hasta doler). Se encuentra principalmente en los muslos y los glúteos. Su apariencia es rugosa, con hoyuelos y, a menudo, con estrías.

¿Cómo la eliminamos? Para esta celulitis tan localizada podemos optar por tratamientos no invasivos. Se recomienda la cavitación (eliminar la grasa con ultrasonidos de baja frecuencia) que cuenta con amplia evidencia científica que demuestra su efectividad.

Además, durante la cavitación se puede usar cremas anticelulíticas, que penetran mejor en la piel por acción de las ondas de sonido de la cavitación. ¡Doble efecto!

Celulitis blanda

En este tipo de celulitis la ‘piel de naranja’ se observa más claramente y su consistencia es gelatinosa y flácida. Empieza a aparecer en mujeres mayores de 35 años y suele afectar más partes del cuerpo como la tripa, los brazos y la espalda.

¿Cómo la eliminamos? Existen varios tipos de tratamientos invasivos como la liposucción (que requiere el paso por quirófano para que la grasa sea aspirada del cuerpo) o la intralipoterapia que consiste en infiltrar sustancias lipolíticas (que deshacen la grasa) directamente en el tejido adiposo. De esta manera, la grasa se transforma en líquido y es eliminada de forma natural por el cuerpo.

Las cremas reafirmantes ayudan a mejorar el aspecto y firmeza de la piel.

Celulitis edematosa

Es la celulitis que además de ‘piel de naranja’ presenta edema (retención de líquidos). Puede aparecer en mujeres de todas las edades, principalmente entre 20 y 40 años, y aunque es menos frecuente es importante tratarla por la retención de agua.

¿Cómo la tratamos? Con el drenaje linfático para eliminar la acumulación de líquidos y la intralipoterapia.

Acciones

Introducir pequeños cambios en tu alimentación y rutinas diarias puede ser la clave.

Come hidratos con moderación. El exceso de hidratos de carbono favorece la formación de tejido adiposo. Esto se refiere a un consumo excesivo para el nivel de actividad física que se realiza. También es importante el tipo de hidratos que se consumen: los de asimilación rápida (de alto índice glucémico) provocan una gran liberación de insulina que propicia la acumulación de grasa.

Dieta Mediterránea contra la celulitis. La dieta mediterránea será tu mejor aliada anticelulitis: abundancia de frutas y verduras, legumbres, frutos secos, pescado y aceite de oliva (en cantidades moderadas). Es importante limitar el consumo de sustancias con alto contenido en grasas y la sal, sobre todo en el caso de tener celulitis edematosa, ya que favorece la retención de líquidos.

El ejercicio, que nunca falte. Combinar una dieta equilibrada con deporte regular y ejercicios específicos siempre es una fórmula de éxito seguro.

Duerme más. Sí, las modelos no mienten cuando afirman que el secreto de su belleza y su buena forma es beber 2 litros de agua y dormir 8 horas al día (aunque se olvidan de mencionar varios factores más). Un estudio publicado en la revista Sleep en 2010 afirmaba que las personas que duermen menos de 6 horas por noche podían llegar a ganar hasta un 32% más de grasa.

Fuentes: seme.org / glamour.es

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