Bebidas altamente hidratantes

Bebidas altamente hidratantes

El agua es la reina de las bebidas hidratantes, compone más del 60% de del cuerpo humano y sus beneficios afectan de forma directa a nuestros músculos y huesos. Además, no solo es necesaria para la existencia humana, sino para prácticamente toda forma de vida.

El organismo de las personas precisa de unas cantidades mínimas de agua para poder desarrollar correctamente sus funciones vitales. El cerebro, por ejemplo, no sería capaz de trabajar sin esta, o los riñones, pues el agua se encarga de diluir sales y minerales a través de la orina, evitando así la formación de piedras.

Ante una hipotética falta de alguno de los pilares fundamentales para una supervivencia básica (alimentación, hidratación y descanso), se ha demostrado que, precisamente, la carencia de agua sería la causa que más rápido provocaría nuestra muerte. De hecho, se calcula que los humanos tan solo podríamos sobrevivir sin beber una media de 5 días.

La deshidratación ralentiza los procesos metabólicos del cuerpo y es perjudicial para una gran cantidad de órganos. Los síntomas que se experimentan incluyen sensación de boca seca, fatiga, somnolencia, debilidad muscular, dolor de cabeza, mareos.

Es por ello que, la cantidad de agua consumida determina en buena parte nuestra salud. Son muchos los estudios que han intentado averiguar la cantidad idónea que toda persona debería beber al día. Los resultados son bastante variables (6 vasos, 1 litro…), pero lo cierto es que todos coinciden es que es absolutamente necesario crear un hábito en nuestra rutina y beber frecuentemente.

Hay que tener en cuenta que el agua no solo está presente en su estado líquido, sino que también podemos encontrarla en otros alimentos, como las frutas. De esta forma, se puede encontrar un equilibrio y facilitar esta práctica.

Cuando se consume suficiente agua se puede retrasar el envejecimiento, así como mejorar enfermedades, por ejemplo, diabetes, hipoglucemia, artritis, sequedad cutánea e incluso, obesidad.

Queda claro que el agua es indispensable y su consumo debe ser regular. Sin embargo, la siguiente es una selección de sabrosas alternativas que evitarán que veas este proceso de hidratación como algo monótono y aburrido. Estas propuestas contienen componentes muy saludables que incluso el agua no te aporta por sí sola.

Agua con aloe vera

El agua nos hidrata pero si además, queremos añadir elementos promoverán nuestra salud, nada como probar agua con aloe vera. Sus numerosas propiedades la han convertido en una de las plantas medicinales por excelencia y, por ello, ha comenzado incluso a comercializarse una versión filtrada del jugo del aloe vera. Esta planta está repleta de antioxidantes y tiene propiedades regenerativas; nos ayudará a desintoxicar el intestino y a estimular el crecimiento celular y la reparación de las heridas.

Zumo de remolacha

Este “caramelo de la naturaleza” es increíblemente beneficioso para nuestro organismo. Podemos consumir remolacha de las más variopintas formas pero hacer zumo de remolacha nos aporta una gran cantidad de nutrientes: vitaminas A, B, C, ácido fólico, antioxidantes, aminoácidos, minerales como el calcio, el magnesio, el hierro, el potasio, el fósforo o el sodio, fibras solubles e insolubles, hidratos de carbono, azúcares y agua. El zumo de esta colorida verdura reduce los problemas cardíacos, elimina los radicales libres y combate con ello el cáncer, aumenta la resistencia, Equilibra la presión arterial, mejora la digestión, evita la retención de líquidos.

Agua de coco

Beber agua de coco natural, esto es, extraída de un coco real es mucho más saludable que las versiones comercializadas en botella que probablemente lleven, además, azúcar. El agua de coco, la natural, es baja en sodio y rica en potasio y nos ayuda a hidratarnos de una forma mucho más completa que el agua. Su sabor es ligeramente salado y, como curiosidad, durante la Segunda Guerra Mundial, era utilizada para dar transfusiones de plasma de emergencia por sus propiedades isotónicas.

Bebidas de frutas

Podemos enriquecer y darle color y sabor al agua de muchas formas. Las infusiones o bebidas de frutas son una de ellas. Te damos algunos ejemplos: agua con fresas, limón y albahaca, agua con trozos de naranja y arándanos, agua con menta y sandía, agua con naranjas, limones y pepino, agua con fresas, lima, pepino y menta, agua con pomelo y romero, agua con frambuesas y vainilla natural o agua con limón, miel y menta. Las posibilidades son ilimitadas.

Agua de arce

Al igual que el sirope o jarabe de arce, fabricado a partir de la savia del arce azucarero, arce rojo o del arce negro u otras especies de arce, el agua de arce parte de la misma base. En Estados Unidos es muy popular en todas sus formas. Es natural, hidratante y aporta un gran número de nutrientes. Si estamos buscando una manera más sabrosa de hidratarnos y nos cuesta beber simplemente agua, el agua de arce puede ser una buena opción.

Probablemente sea el más clásico y conocido, pero no por ello menos desdeñable. Los beneficios del té son amplios y variados y el abanico de sabores lo es aún más. Ya sea en bolsitas individuales o preparándolo molido a través de una tetera, el té -una de las bebidas más consumidas en todo el mundo- reduce las enfermedades de los dientes y las encías, disminuye el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, evita que la vesícula biliar se inflame, inhibe el crecimiento de las bacterias. A lo largo de la galería, te presentaremos los más comunes y beneficiosos.

Zumo de naranja

Las naranjas son una de las frutas más valoradas y queridas por sus múltiples propiedades. Al ser ricas en ácido cítrico, tienen un gran poder desinfectante, anti-microbios y depurativo. Por otra parte, son ricas en vitamina C y fructosa, por lo que ayudarán a limpiar el hígado y los riñones. Además, tiene una leve acción diurética, por lo que refuerza su capacidad depurativa y ayuda con la eliminación de líquidos.

Leche semidesnatada o de soja

La leche es la fuente por excelencia de calcio y vitamina D. Un consumo de 1 o 2 vasos al día puede ser ideal para mantener nuestros huesos sanos y fuertes, además de una visión mejor. La leche de soja es una buena alternativa para aquellas personas intolerantes a la lactosa, pero que quieren aprovechar los beneficios de este alimento.

Té de jengibre

El té de jengibre es otra buena bebida para desintoxicar y limpiar el cuerpo de forma natural. Esta bebida tiene un  efecto paliativo y relajante  que beneficia tanto el cuerpo como la mente. Una taza en ayunas favorece a mantener el cuerpo libre de toxinas.

Agua con limón

No será la primera vez que nos recomienden beber agua con limón. Y es que un vaso de agua tibia acompañada de esta fruta ácida tiene unos increíbles efectos desintoxicantes tanto en nuestros órganos internos como en la piel. Los limones contienen ácido cítrico, calcio, magnesio y vitamina C. También vitamina p, y limoneno, que promueven la inmunidad y combaten las infecciones.

Zumo de col cruda

No se trata de un alimento demasiado atractivo, pero lo cierto es que es rica en diferentes vitaminas (como la vitamina como la K, E, C, B1, B6). Además, resulta una potente fuente de fibra y nutrientes. La col refuerza el sistema inmunológico y puede ser un gran complemento para acompañar comidas.

Té rojo

En culturas orientales, se ha utilizado el té rojo como un complemento medicinal para prever enfermedades y mantener, por tanto, una buena salud. Facilita la quema de grasa, mejora la digestión, refuerza el sistema inmunológico, reduce los niveles de azúcar en sangre e incluso previene dolencias respiratorias.

Té blanco

Es una de las bebidas naturales que más beneficios puede aportarnos. Lo que diferencia el té blanco del verde es la época en la que se recogen los tallos para su elaboración, cuando los brotes son más tiernos y sus nutrientes más numerosos y potentes. Este es el más rico en antioxidantes y además, también ayuda a reducir el riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares, e incluso a adelgazar. Sin embargo, no se recomienda una cantidad superior a 25 gramos por día, pues sus beneficios podrían revertir y tener un efecto contrario y perjudicial a largo plazo.

Zumo de manzana

La manzana estimula el hígado y los riñones, y también ayuda a limpiar el organismo. Se compone casi en su totalidad (un 85%) por agua y como añadido tiene un alto nivel de potasio. Las manzanas, además,  contienen ácido málico, capaz de neutralizar los ácidos, por lo que será ideal para combatir la diarrea y ayudar a una correcta digestión.

Fuente: muyinteresante.es

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