Retoques a los 30: ¿cuáles son los tratamientos más demandados?

Retoques a los 30: ¿cuáles son los tratamientos más demandados?

De los 20 a los 30 años el cuerpo cambia en muchos aspectos y la piel es una de las partes más afectadas. A partir de los 25, la piel ralentiza su producción natural de colágeno, ácido hialurónico y elastina, desencadenando la aparición de los primeros signos de la edad: rostro menos terso, pérdida de volumen y, por supuesto, las temidas arrugas y líneas de expresión.

Para agravar la situación, el estrés y la falta de sueño que generalmente comienzan en dicha década pueden enfatizar estos problemas, especialmente en zonas tan delicadas como el contorno de los ojos.

Por estas razones, la treintena suele ser la edad a la que muchas mujeres se plantean aliarse por primera vez con la medicina estética para mejorar su aspecto. Y entonces comienzan las dudas: ¿Qué tratamientos elegir? ¿Cuáles son los más rápidos y efectivos? ¿Qué zona debería tratarme primero?

‘Contouring’ para la mirada

El contorno de los ojos es una de las áreas más delicadas del rostro, extremadamente fina y en la que las arrugas de expresión se hacen más patentes. El relleno más utilizado desde el año 2002 porque es natural, reabsorbible, se integra en la piel y es el más seguro.

Labios y pómulos, los rellenos más solicitados

Un tratamiento global de la mirada ofrece un rejuvenecimiento inmediato de la imagen, pero el contorno de los ojos se disputa el primer puesto de las preocupaciones estéticas de las treintañeras con otra zona del rostro. A partir de los 35 años, las arrugas que más les preocupan son las del surco nasogeniano, que son consecuencia de la pérdida de volumen y descolgamiento del tercio medio de la cara. El remedio médico a este o a cualquier otro problema debe personalizarse en cada paciente, pero el relleno de pómulos es una interesante solución para atenuar, en un solo paso, tanto los surcos nasogenianos como la mirada cansada. Si un pómulo está hundido o caído, producirá unas ojeras más evidentes y denotará unos surcos nasogenianos más acusados.

Para conseguir el mejor resultado en este relleno, uno de los más solicitados por las treintañeras, el objetivo debe ser restituir el volumen perdido en los pómulos y no tratar de poner lo que nunca tuviste. La misma regla, usar el sentido común y buscar lo natural, puede aplicarse a otras inflitraciones de ácido hialurónico. Los labios, siempre que esté muy claro que es necesario un aumento. En ese caso, siempre se recomienda una buena dosis de “NSD”: naturalidad, sensualidad y discreción. La explicación de que las infiltraciones de ácido hialurónico en labios y pómulos sean tan populares está en que son los tratamientos más agradecidos y evidentes porque devuelven la luz al rostro de forma inmediata.

¿Qué debo tener en cuenta antes de someterme a rellenos de ácido hialurónico?

Además de recuperar esa naturalidad perdida, existen otras recomendaciones que deben tenerse presentes para que el (micro) retoque sea un éxito. Hablando de las cuestiones más prácticas, como cuántos días antes de un evento tendríamos que someternos al tratamiento o si podemos sufrir efectos secundarios con los rellenos de ácido hialurónico, no es necesario establecer un tiempo previo, pero sí que es recomendable hacerlo 10 o 15 días antes de la fecha señalada ya que es entonces cuando comienzan a notarse los efectos del ácido hialurónico, además, es posible sufrir algunas molestias durante los primeros días. No es lo común, pero, debido a las infiltraciones, pueden aparecer pequeñas rojeces o edemas, irritación, inflamación o hematomas que desaparecen a los días”. En todo caso, no suelen ser efectos graves ni se produce rechazo del organismo hacia el ácido hialurónico. El cuerpo produce ácido hialurónico naturalmente, por tanto este nunca puede causar una reacción negativa.

Al tratarse de un relleno absorbible, los resultados del ácido hialurónico no son permanentes. En términos generales, suele hablarse de una duración de 6 meses, pero, igual que sucede en el caso la toxina botulínica, el tiempo real dependerá del estilo de vida y del organismo de cada paciente. Existen multitud de factores que pueden influir en la rapidez con la que se degrada el ácido hialurónico, como el metabolismo, el tipo de piel, si se fuma o no, las horas de exposición al sol.

La gran tendencia actual en medicina estética es potenciar la belleza natural. Y cuando la piel deja de producir naturalmente ácido hialurónico, aportárselo desde el exterior, con estos micro-retoques, parece una solución acorde a esta filosofía.

Fuente: hola.com

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