Tratamientos para atenuar las arrugas nasogenianas

Tratamientos para atenuar las arrugas nasogenianas

Actualidad Médica

Hay una zona del rostro en la que parece inevitable que aparezcan arrugas. El rictus -o surco nasogeniano para los expertos- delata, entre otras cosas, lo mucho que nos hemos reído. Sí, estamos ante la llamada arruga de la felicidad. Y es que no solo la edad deja ahí su huella, sino que es un área en la que se marcan las líneas de expresión, esas que realizamos al gesticular. Por eso, es una de las principales preocupaciones estéticas de muchas personas. El surco nasogeniano (SNG) es un pliegue profundo, en el que influye la contracción muscular y la gravedad. También se acentúa por la pérdida de grasa y colágeno. Absolutamente todos tenemos arrugas nasogenianas, incluso los niños. Algunas están más marcadas, otras menos. Si no tenemos costumbre de cuidar nuestra piel, desde aproximadamente 40 años, la zona de rictus empieza a estar más marcada. Por eso todos los profesionales parten del mismo consejo: la prevención es fundamental. Así, es bueno incorporar a nuestra rutina desde la juventud el uso de cremas faciales que nos ayuden a combatir este problema. Pero, cosmética al margen, existen alternativas de medicina estética para intentar atenuarlo y hacerlo con un resultado natural. ¿Quieres conocer los mejores tratamientos?

La eficacia del ácido hialurónico

Es el rey de los tratamientos para el esta zona en opinión de un buen número de expertos. Pero la técnica ha ido avanzando a lo largo de los últimos años y mejora los resultados poco naturales de antaño. Así, se realizan infiltraciones de forma directa o indirecta en la zona, con el objetivo de conseguir un efecto tensor, y se intenta evitar el principal problema: un aumento de volumen poco natural. Para tratar el rictus hay que saber la causa que lo produce y muchas veces hay un problema de flacidez. Para ello se trata con soportes a distancia, es decir, aplicar ácido hialurónico en las zonas laterales del rostro para crear soportes. Cuando aparecen los primeros signos de rictus (unos 30-35 años) puede ser suficiente inyectar ácido hialurónico resilente directamente en el surco, pero a veces es necesario también añadir unos puntos de apoyo en la zona de pómulos para conseguir mejor corrección.

Los especialistas también recurren a las infiltraciones de esta sustancia, pero utilizado de forma estratégica y no directamente en el surco. ¿El objetivo? De nuevo, la naturalidad. Para la zona del surco nasogeniano lo mejor son los rellenos de ácido hialurónico bien infiltrados de forma directa o siguiendo unos puntos de inyección estratégicos en la zona malar para generar tensión, elevar y que así el surco esté menos marcado. Antes se ‘rellenaba’ más de forma directa la zona del surco, pero esto daba resultados poco naturales y por eso ahora se hace más un abordaje indirecto tratando de elevar la zona del tercio medio.

También se detalla la Bioplastia, este tratamiento consiste en la aplicación de multiinyecciones (de ácido hialurónico y Restylane Lift), siguiendo una curvatura desde la región malar, pasando por el arco cigomático, hasta la región del temporal, en la sien. Se consigue así un efecto de sujeción de la cara, además de borrar indirectamente el surco nasogeniano, sin necesidad de rellenarlo y evitando el crear más peso a dicho nivel al favorecerse la acción de la gravedad.

Láser para un rejuvenecimiento 4D

El rejuvenecimiento en 4D ya es una realidad gracias a tecnologías como la del láser Fotona. Por primera vez en medicina estética, se consigue estimular de forma muy profunda el colágeno del SMAS (la capa de piel que rodea el músculo) y corregir el rictus de forma definitiva con retracción.

Hilos tensores

Es un método que tiene como objetivo redensificar la piel y estimular la producción de colágeno. Es un procedimiento muy rápido que consiste en introducir varios hilos en la zona de tercio medio y parte de pómulos según los vectores tensores que tiene nuestra piel. De esta forma a lo largo de los meses alrededor de los hilos se produce una zona con mayor cantidad de colágeno y la piel se compacta. La zona de rictus visiblemente se nota menos evidente. En algunos casos se puede añadir también un poco de ácido hialurónico después.

Inductores de colágeno

Son productos que ayudan a inducir la producción de colágeno y revitalizan la piel. Su manera de actuar es muy parecida a la de los hilos. La diferencia está en la forma de introducirlos. Es menos traumático porque se realiza con una cánula y es absolutamente indoloro.

Mesoterapia facial con ácido hialurónico, vitaminas y aminoácidos

Está indicada para cualquier paciente. Funciona como método preventivo en el caso de las pacientes jóvenes porque mantiene la piel hidratada y revitalizada, y puede ser buen mantenimiento en el caso de las pacientes con la piel más flácida, ayudando a redencificarla a largo plazo.

Microcorrientes

Recurre al uso de tecnologías exclusivas y patentadas como SPED, que trabaja simultáneamente las microcorrientes de muy baja frecuencia con la terapia de Luz Led, o la Onda Tsunami, cuyo poder aumenta según penetra en el tejido, sin irritar la superficie. Desencadena reacciones químicas a nivel celular, para mejorar la producción de colágeno natural y elastina, proporcionando beneficios circulatorios y trabajando directamente sobre los nervios y las fibras musculares del rictus o de la zona a tratar. Ayuda a reeducar la posición de la musculatura facial, consiguiendo mejorar desde la primera sesión, flacidez y arrugas.

La gimnasia facial

Es una forma perfecta para hacer mantenimiento en casa y alargar la duración del tratamiento. Consiste en realización de varios ejercicios para tonificar ciertos músculos y no favorecer a la hipertrofia muscular de otros que influyen de forma negativa en nuestro envejecimiento. Para suavizar las arrugas en la boca, por ejemplo, se aconseja apretar los labios con fuerza, tratando de meterlas hacia dentro tanto como sea posible, y luego sonreír, levantando las comisuras de la boca al máximo. Deberíamos conseguir hacer un divertido smiley. Mantenemos esta posición durante 20-25 segundos y después volveremos a la posición inicial. Repetimos el ejercicio unas 5-7 veces. Cuanto más a menudo conseguimos este tipo de sonrisa, más notable será es el resultado.

Las arrugas que se forman en esta zona del rostro son consecuencia de un proceso lógico del envejecimiento, pero podemos conseguir atenuarlo, aunque no se elimine de forma absoluta, y lo que es más importante, prevenirlo. Se debe realizar un masaje facial, lo que ayudará a relajar la musculatura de esta zona y además, se estará estimulando la formación de fibroblastos y se estará mejorando las fibras de colágeno consiguiendo, en definitiva, la firmeza deseada. Se mejora la microcirculación cutánea y se tonifica el tejido.

Fuente: Hola.com

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